El 26/2/11 visitamos la laguna Tinaja y el cerro del Almorchón.

Difusión del conocimiento - Jornadas interpretación Lagunas de Ruidera 2011

Aprovechando unas buenas previsiones meteorológicas, el sábado 26 de febrero nos acercamos al Parque Natural de las Lagunas de Ruidera para visitar la laguna Tinaja y el cerro del Almorchón, uno de los lugares más emblemáticos del Parque, donde poder observar un compendio de lo bueno (valores naturales y culturales) y de lo malo (presión urbanística y contaminación de sus aguas) que contiene. Las previsiones se cumplieron y pudimos disfrutar de una mañana muy agradable observando la evolución de la laguna.

El tercer vaso de la laguna Tinaja

Como siempre llegamos temprano porque la naturaleza es cuando mejor se deja ver, y sobre todo un sábado en el que las previsiones eran tan buenas y la comunidad de Andalucía estaba de puente oficial. Nada más llegar, montamos los equipos y nos preparamos para entrar al agua mientras nos organizábamos. Decidimos entrar por una postura animal del tercer vaso ya que éstas suelen ser las mejores para observar la catena de vegetación y disposición de los animales.

Lo primero que pudimos observar fue que no era usada ni por pescadores ni por buceadores ya que no encontramos impactos perceptibles de estos dos colectivos. Sin embargo, a lo largo de la inmersión sí que encontramos bastantes desechos procedentes de la pesca (sedales, señuelos, cebadores, cañas, etc.) que indicaron un alto impacto por parte de este colectivo en la zona de la terraza tobácea que tiene las casas.

Curiosamente, y a pesar de tratarse de un amanecer no muy fresco, no pudimos encontrar las típicas gambusias que suelen esconderse entre la vegetación de los ejemplares de percasoles,  black bass y lucio que pretenden darles caza en este tipo de días. Posiblemente durante la semana hubiese hecho frío y estaban algo aletargadas.

Nada más introduicir la cabeza en el agua pudimos apreciar que las carofíceas estaban totalmente cubiertas por bolas de algas de los géneros Mougeotia y Spirogyra hasta profundidades de 5 ó 6 metros. Este hecho es cada vez más habitual en esta laguna e indica un proceso de acumulación progresivo de nutrientes que afecta negativamente a la laguna.

Al bajar por el talud encontramos que la fracción de cabida cubierta por charas y bayuncos (Schoenoplectus littoralis) era bastante escasa, abundando mucho más praderas tomentosas de diatomeas como la que mostramos en la fotografía.

Talud con diatomeas y bayuncos

Según fuimos avanzando hacia el norte y profundizando en esta zona de mayor pendiente encontramos una buena población de náyades (Unio tumidiformis y Unio delphinus) en la que no pudimos encontrar ejemplares juveniles. Hecho que suele producirse en este tipo de estructura y época del año, especialmente con el Unio delphinus. En la siguiente fotografía mostramos el detalle de un Unio tumidiformis expulsando pseudoeces.

Unio tumidiformis expulsando pseudoeces

Tanto las náyades como las carofíceas, que fueron recuperando su presencia, y a excepción de los cangrejos americanos (procambarus clarkii), fueron los últimos representantes de la macrobiocenosis que encontranos a partir de los 10 metros de profundidad. A partir de esa cota nos extrañó no detectar más vida en los fondos que las habituales hidracarinas.

Últimas charas a más de 13 metros de profundidad

 

Con más de una hora de inmersión, una buena visibilidad horizontal y vertical, la laguna sin estratificar y el agua a 8ºC, decidimos salir y finalizar la parte subacuática de la visita. Recogimos el equipo, nos cambiamos y nos subimos al cerro del Almorchón a tomarnos el reconfortante chocolate caliente mientras disfrutábamos de las hermosas vistas de la muy impactada laguna San Pedra:

Panorámica de la Laguna San Pedro vista desde el cerro del Almorchón

y de la laguna Tinaja, algo (sólo un poquito) mejor conservada:

Panorámica de la Laguna Tinaja vista desde el cerro del Almorchón

También aprovechamos para buscar entre los muchos restos culturales que se pueden observar en él. Mostramos en esta fotografía una de las excavaciones que se encuentran taponadas para evitar el vandalismo que desgraciadamente abunda en el Parque.

Excavación en el cerro del Almorchón

En resumen, que fue una de las muchas ocasiones en las que nos acercamos al Parque para visitar este lugar y que ya estamos pensando en volver para ver cómo ha evolucionado la laguna, la cual sigue con su evolución clara hacia una eutrofización antrópica como la que ya tiene la laguna San Pedro.

Atentamente,
® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación.