Jornada de trabajo en el lago de Sanabria

Campañas - Muestreo de esféridos lago de Villachica (Zamora)

El sábado 9 de febrero realizamos una nueva jornada de muestreo de esféridos y de reconocimiento en el lago de Sanabria, en uno de los lugares que más atrae nuestra atención últimamente, la zona de Bouzas, donde aún se conserva la hospedería y algunos restos del antiguo Balneario que regentó D. Fidel Ramos y que vivió su época de esplendor a finales del Siglo XIX.

Punto de inmersión próximo al balneario

Dos meses después de nuestra última visita decidimos volver a bucear en la zona del lago próxima a los restos del antiguo balneario, ya que queríamos comprobar hasta que profundidad se pueden encontrar restos del establecimiento que atrajo en sus temporadas veraniegas a numerosos enfermos y huéspedes.

Hospedería del Balneario de Bouzas

Tal como se había planificado, accedimos al lago por el mismo punto de inmersión utilizado en las otras ocasiones, el más próximo al manantial. Encontramos un lago de aguas gélidas, muy densas y con buena visibilidad, pero que presentaba una temperatura de sólo 5º, lo que nos obligó a acortar la inmersión a 45 minutos, tiempo que empleamos en reconocer la zona en la que encontramos numerosos restos del balneario en nuestras visitas anteriores.

Buceadores entrando al agua

Dentro de la campaña de muestreo que venimos desarrollando los últimos años, recogimos nuevas muestras a distintas profundidades, con el objetivo de seguir buscando Pisidium. Tras 45 minutos dimos por finalizada la inmersión, en la que pudimos volver a comprobar que la zona de Bouzas presenta importantes muestras de los altísimos valores culturales que tiene este lago y que merecerían ser estudiados.

Miembro de Gemosclera saliendo del agua

Lamentablemente también volvimos a comprobar que hay personas que ignoran estar ante un paraje protegido por su valor excepcional, ya que no dudan en tirar todo tipo de basura, encontrado de nuevo incluso restos de urnas funerarias.

Imagen del lago de Sanabria

Restos de urna recogida en la inmersión

De los tres manantiales próximos al balneario, en su época sólo se explotó el del Peñón, sobre el que se construyó el edificio del balneario hoy desaparecido, conservándose únicamente parte de la estructura y dos de las cuatro bañeras con las que contaba el establecimiento. Hoy en día el caño que se conserva vierte directamente al lago las aguas sulfurado-sódicas que brotan a 15º de temperatura, aguas en las que no sólo se bañaban los huéspedes del balneario, también la bebían buscando aliviar problemas de herpetismo, escrofulismo, reumatismo y sífilis. Aguas con olor a huevos podridos que como se describía a finales del siglo XIX "deja en las paredes del depósito que tiene filtraciones, en los caños del desagüe y en las pilas una sustancia gelatiniforme de aspecto mucoso".

Manantial

Tal como describe en 1894 Jesús Barrios, médico del balneario, "muy cerca del establecimiento o fonda está el balneario con buenas pilas de una sola pieza, construidas en rocas graníticas bien pulimentadas y que tanto abundan en sus inmediaciones". Hoy en día se conservan dos de estas bonitas pilas en las que presumiblemente se bañó Unamuno unos años antes de la Guerra Civil.

Pilas del balneario

El lago nos recibió con temperaturas muy bajas que fueron suavizándose a lo largo del día, pudiendo disfrutar a mediodía de una improvisada comida en la que comentar las incidencias de la inmersión. Probar un buen hornazo fue la mejor forma de acabar esta agradable jornada.

Compartiendo la comida y comentando la jornada

Atentamente,

Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación.