Actividades de muestreo en el río Charente (Port D'Envaux, Francia)

Campañas - Muestreo Mar. auricularia río Charente (Francia)

Los días 7 y 8 de marzo, como parte del convenio firmado con la Universidad François Rabelais de Tours (UFRT) para colaborar en el proyecto LIFE "Conservation of the Giant Pearl Mussel in Europe" hemos estado buceando en el río Charente, en la región francesa de Charente Maritime, muestreando Margaritífera auricularia. A pesar de las dificultades, en un río que en esta época baja con muchísima corriente y mala visibilidad, se cumplieron todos los objetivos.

Gemosclera muestreando en el río Charente

Tras varios meses de preparativos y de trámites burocráticos, el viernes 6 de febrero salimos temprano de Madrid hacia el río Charente, situado en la región francesa de Poitou-Charentes, departamento de Charente Marítimo, distrito de Saintes y cantón de Saint-Porchaire, donde nos esperaban miembros del proyecto Life; proyecto ejecutado por la Universidad de Tours en el que colaboran científicos franceses y españoles de reconocido prestigio y que habían solicitado nuestra colaboración para localizar ejemplares grávidos de Margaritífera auricularia.

Durante varios meses planificamos los trabajos y organizamos el numeroso material que íbamos a utilizar, ya que se preveía un buceo complicado por la corriente que se esperaba en esta época del año en este tramo del río. Aprovechando la horas de viaje para ultimar detalles, a media tarde llegamos a la zona; después de una primera visita de reconocimiento a la zona del río donde íbamos a bucear el día siguiente, nos dirigimos a Crazannes, localidad cercana donde habíamos quedado con los científicos con los que íbamos a colaborar.

El río Charente

El río Charente es un río de 381 km de largo que discurre por el suroeste de Francia. Nace en en Chéronnac, departamento de Alto Vienne, un pequeño pueblo cerca de Rochechouart. Durante su recorrido transita por los departamentos de Haute-Vienne, Charente, Vienne y Charente Marítimo y las ciudades de Coñac, Jarnac, Saintes y Rochefort. Desembocando en el océano Atlántico cerca de Rochefort. El Charente fue navegable durante muchos años en casi toda su extensión. Actualmente ya no se usa para navegación comercial, únicamente mantiene un uso recreativo para fines particulares y turísticos. Los navíos recreativos circulan por él con regularidad.

Metiendo la barca de apoyo en el río

El sábado por la mañana, acompañados por un sol espléndido que iba a hacer más agradable la jornada, nos dirigimos al río con el trabajo planificado y el material preparado. Una vez allí y una vez introducida la embarcación de apoyo en el agua, preparados los equipos de buceo y autoprotección, realizamos una primera inmersión en la que dos buzos realizaron un primer transecto asegurados en todo momento por otros dos buzos en superficie y acompañados por una embarcación de apoyo imprescindible en una zona de navegación.

Embarcación de apoyo comunicada con el responsable de superficie

Preparativos para la inmersión

Preparando el material

En la primera inmersión ya pudimos comprobar que, tal como esperábamos, la corriente iba a ser el principal condicionante de las inmersiones, lo que obligó a extremar las medidas de seguridad.

Pareja de buceadores entrando al agua

La primera pareja de buzos accedió por el punto próximo al embarcadero, además de la necesidad de ir atados entre sí y de mantener otra cuerda asegurada por los buzos de superficie, más otra que mantenía la boya en superficie, se impuso el uso del casco para poder mantener una iluminación que permitiese llevar las manos libres, con el objetivo de poder llevar el material de muestreo y abrir la posibilidad de agarrarse a elementos del fondo para luchar contra la fuerza de la corriente.

Buceadores uniéndose mediante un cabo de Ariadna

Los buceadores uniéndose a superficie con una línea de vida flotante

Fuera del agua se extremaron las medidas de seguridad manteniendo un ayudante comunicado con la embacación, y un jefe de superficie y un buzo de seguridad equipados por seguridad. Siendo éstos los encargados de sacar a los buzos del agua cuando salían a superfice ya que la corriente impedía acercarse a la orilla.

Buzos de superficie asegurando la inmersión

Saliendo del agua

Comentando detalles de la inmersión

Durante todo el día se realizaron varias inmersiones en las que, a pesar de las dificultades, se localizaron ejemplares suficientes de Margaritífera auricularia, de Potomida littoralis, de Unio sp. y de Anodonta sp.; recolectando ejemplares vivos y muertos, y tomando muestras del sedimento de la zona donde se encontraban, por lo que simultáneamente los científicos empezaron a organizar el laboratorio de campo.

Muestras de sedimento

Revisando los ejemplares sacados del agua

En este laboratorio al aire libre se fueron clasificando los ejemplares, etiquetándolos, midiéndolos, pesándolos, fotografiando los animales y de todo este proceso en el que también intentamos colaborar y que ilustra las siguientes fotografías.

Colocando los ejemplares en las bandejas

Analizando las muestras

Imagen de los análisis

Joaquín y Estephane organizando muestras

Etiquetando las náyades

Pesando una náyade

Midiendo un ejemplar

Las dos jornadas de trabajo se desarrollaron de forma parecida, se sucedieron las inmersiones en las que se turnaron las parejas en el trabajo subacuático y en el trabajo de autoprotección mientras se analizaban las muestras obtenidas. Condicionados por la presencia de luz, acabábamos el día con más trabajo de laboratorio en casa, aprovechando también a desinfectar los equipos, ya que en la zona hay abundante presencia de Corbícula, una especie exótica bastante agresiva.

Analizando con el microscopio

El domingo por la tarde, con el trabajo cumplido, realizamos otra actividad, esta vez relacionada con los valores culturales, visitando el castillo de Crazannes, localidad donde nos alojamos y que cuenta con un castillo muy bien conservado desde el que se divisa el río y donde está ambientado el famoso cuento del gato con botas.

Miembros de Gemosclera en el castillo de Crazannes

Tras la recogida de todo el material y una cena de despedida el domingo por la noche, el lunes volvimos a casa, contentos porque todo se desarrolló según lo planificado, pudiendo obtener los resultados que esperábamos tanto nosotros como los científicos que confiaron en Gemosclera para esta tarea. Abandonamos la zona esperando volver a visitarla y seguir colaborando en este proyecto Life.

Gemosclera en el río Charente

No podemos acabar sin agradecer a nuestros patrocinadores su ayuda, sin la cual no podríamos realizar muchas de las actividades que llevamos a cabo, Tecnovoice, Fast Industrial, Solomares y Mares.

Material de Mares

Atentamente,

® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación