Recolectamos frutos de nenúfar en las lagunas de El Tobar para los Servicios Territoriales de Medio Ambiente de Cuenca

Campañas - Contribución a la conservación del nenúfar blanco

El sábado 19 de octubre, estuvimos en las Lagunas de El Tobar para continuar con la colaboración que mantenemos con los Servicios Territoriales de Medio Ambiente de Cuenca. Entre otros proyectos, estamos trabajando con ellos para contribuir a la conservación del nenúfar blanco en Castilla - La Mancha.

Pilar recolectando frutos en la Laguna Pequeña de El Tobar

Con la experiencia acumulada en la visita realizada al Centro de Investigación de Especies Dulceacuícolas de El Palmar (Valencia) unos días atrás, en esta ocasión íbamos a tratar principalmente de recolectar frutos.

El objetivo principal de la jornada era atender la solicitud que nos habían hecho y por la que teníamos que recolectar frutos maduros. La idea que tienen en Cuenca es evaluar la viabilidad de reproducción sexual de las masas de El Tobar, intentando estimar la posibilidad de incrementar la diversidad genética de la población. Una vez recolectados los frutos, pasarían a ser almacenados con el fin de intentar que sus semillas germinasen en laboratorio, dentro de unos meses.

También teníamos que instalar un primer prototipo de estructura de protección que usaremos el año que viene cuando trasloquemos propágulos en otros humedales. Por último, queríamos replantear una de las parcelas de inventario que vamos a estudiar de forma periódica en estas lagunas.

Llegamos algo más tarde de lo que nos hubiera gustado. Tuvimos problemas con el desplazamiento ya que intentamos llegar por un atajo y no siempre sale bien. De todas maneras, nos pusimos manos a la obra nada más llegar ya que teníamos que montar parte de las piezas de la estructura.

Víctor y Javi montando la estructura

Víctor y Javi preparando las guías

Una vez preparado todo, nos dividimos el trabajo. Dos de nosotros nos dedicaríamos a buscar frutos mientras que los otros dos instalarían la estructura.

Panorámica de la Laguna Pequeña desde su aliviadero

Uno de los factores limitantes que tuvimos fue encontrarnos con un estado vegetativo demasiado activo de los nenúfares para esta época del año. Las condiciones climatológicas tan bonancibles que hemos vivido este año han permitido que los nenúfares todavía se encuentren tan activos. Ante esta situación, tuvimos que adaptar las actividades.

Lo que menos nos gustó de la jornada fue observar cada vez mayor presencia de individuos de espadaña (Typha sp.) en los márgenes de las lagunas. Este género es bioindicador de una pérdida de calidad del estado ecológico de las aguas debido a factores antrópicos. Individuos de este género pueden observarse en la siguiente fotografía.

Víctor instalando la estructura

Tuvimos que cambiar el lugar de instalación ya que no queríamos afectar a los nenúfares pasando la estructura por la masa. Respecto al replanteamiento de la parcela fue peor, ya que tuvimos que cancelarlo, la cantidad de peciolos activos que había nos impidió hacerlo.

Víctor y Javi instalando la estructura

Estructura ya instalada

Dejamos la estructura instalada de forma temporal. La moveremos en cuánto podamos pasar entre los nenúfares. El objetivo es ver cómo se comportan en el agua y estudiar cómo le afectan las duras condiciones que tendrá que soportar una vez instalada en sus lugares definitivos.

Dani recolectando frutos entre la masa de nenúfar

Mientras tanto, otros dos de nosotros nos dedicábamos a buscar los frutos, introduciéndolos en botes de plástico PET. Este tipo de bote es muy cómodo de usar, tiende a flotar y es seguro, ya que no se rompe con facilidad, como sí les ocurre a los de cristal.

Frutos bajo el agua antes de ser recolectados

El estado de los frutos fue variado. Algunos de ellos estaban verdes todavía, mientras que ya hay otros que se han sumergido completamente e, inclusive, otros se han desprendido. Pero lo que más nos sorprendió fue ver la gran cantidad de frutos comidos que encontramos y que todavía no se habían desprendido.

Detalle de frutos con el peciolo curvado

Un hecho singular que observamos fue comprobar que había mucho cangrejos americanos escondidos entre las hojas que se van pudriendo bajo la lámina de agua. Este comportamiento no habitual de los cangrejos, junto con la gran cantidad de frutos depredados, nos hizo pensar que podrían ser estos animales (exóticos invasores) los responsables de esta depredación.

Pilar introduciendo un fruto en uno de los botes

Una vez que habíamos terminado los trabajos subacuáticos, recogimos el material, triamos los frutos recogidos, los etiquetamos y comimos algo allí mismo antes de emprender el viaje a Cuenca. Teníamos que entregarlos para su conservación en un centro de Medio Ambiente en Cuenca.

Botes con frutos

Detalle de un bote con frutos  maduros en su interior

Los botes etiquetados y preparados para ser entregados en Cuenca

Tras hacernos otros 80 km hasta el punto de entrega en Cuenca, volvimos a Madrid con el objetivo de haber conseguido muchos frutos maduros. En breve volveremos a estas lagunas para colocar la estructura en su lugar definitivo y replantear las parcelas.

Atentamente,
® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación