III Encuentro franco-español de buceo en altitud 2012 (2ª parte)

Difusión del conocimiento - Encuentros Franco-españoles de buceo en altitud

En el mes de febrero esta asociación, tal como contamos en una crónica anterior, participó en el III Encuentro Franco-Español de Buceo en Altitud 2012, organizado por Fabrice Daga-Cerino, miembro de la Federación Francesa de Buceo y responsable de la Escuela de Actividades Subacuáticas "La Burbuja Alegre".

Este fin de semana, un mes después de nuestra última visita, hemos vuelto a Panticosa, lugar en el que habíamos dejado una deuda pendiente ya que el temporal que sufrimos el fin de semana en el que se celebró el Encuentro, nos hizo acortar y sobre todo nos condicionó la formación práctica de dicho Seminario.

Varios miembros de Gemosclera preparando el equipo

Esta vez, ya con un pronóstico meteorológico bastante más benigno, organizamos unas jornadas con el fin de practicar y afianzar los conocimientos adquiridos hace un mes.

Como ya es habitual, la actividad comenzó en Madrid el viernes a mediodía, momento en el que ultimamos los detalles y organizamos todo el material necesario, poniéndonos en marcha y disfrutando de un entretenido viaje en el que solemos aprovechar para planificar todas las actividades en las que estamos inmersos.

El sitio elegido para alojarnos y celebrar el Encuentro fue, una vez más, el Refugio Casa de Piedra, lugar en el que siempre hemos encontrado un trato excepcional y un ambiente familiar, y al que llegamos cerca de las 20:00, pudiendo así compartir la cena con Fabrice aprovechando para empezar a organizar las inmersiones del día siguiente.

El sábado por la mañana nos dirigimos directamente al Ibón de Baños para poner en práctica todo lo aprendido en las jornadas del mes anterior. Esta vez se trataba de refrescar la técnicas y los procedimientos para practicar este tipo de inmersiónes y realizar una primera inmersión.

El agujero con la zona de seguridad, la línea de vida y el equipo repartido a su alrededor

Encontramos un lago helado rodeado de paz en un entorno pirenaico espectacular, pero según avanzaba el día, pudimos observar como iban llegando grupos de buceadores, montañeros, curiosos, llegando a soportar el lago una carga de más de 50 personas en algunos momentos, grupos más o menos numerosos que en algunos casos ignoraron completamente cualquier protocolo de seguridad, invadiendo sus zonas de inmersión sin equipos mínimos, sin asegurarse, introduciendo incluso niños en la superficie del lago.

Inmersión sin medidas de seguridad y demasiada gente alrededor del agujero

Por nuestra parte atendimos las explicaciones de nuestro instructor, quien nos refrescó todo el protocolo a seguir, como entrar en el lago, comprobando cada pocos metros que la superficie del mismo presenta un espesor mínimo, estableciendo una línea de vida hasta la zona elegida, delimitando una zona de seguridad, estableciendo y asegurando el punto elegido para el jefe de superficie y finalmente, realizando la abertura en el hielo pare poder acceder al agua.

El responsable de superficie es el único que debe permanecer en la zona de seguridad durante la inmersión

Tras un pequeño briefing se decidió dividir el grupo en dos, realizando cada inmersión un instructor o responsable con uno o dos miembros de Gemosclera, no superando nunca el número de 3 buceadores, y permitiendo así que otro grupo de no menos de 2 personas pudiese quedarse controlando la inmersión desde fuera del agua.

Un miembro de Gemosclera debajo del hielo de Panticosa

Esta vez se trataba sólo de experimentar las primeras sensaciones de un buceo extremo realizado en aguas muy frías, con todos los buceadores unidos entre sí hasta la superficie y con un techo, lo que obliga a ser extremadamente escrupulosos con todas las comprobaciones de material y de que todo va bien antes de sumergirse del todo. El día soleado nos permitió disfrutar de una inmersión con bonitos contraluces, aunque, como ya habíamos observado el mes anterior, pudimos volver a comprobar el extremo de eutrofización al que puede llegar un humedal de estas características.

Las carofíceas del Gén. Nytella que hay en los fondos del Ibón están cubiertas por algas filamentosas

Tras realizar las dos inmersiones se procedió a desmontar toda la zona de forma segura y sostenible, comprobando a nuestro alrededor como otros grupos de buceadores seguían ignorando el más mínimo procedimiento de seguridad y de respeto a un ecosistema tan frágil como un lago de alta montaña, ofreciendo a los numerosos curiosos que se acercaban al ibón, una imagen un tanto lamentable.

Ya en el refugio, y después de una buena comida, durante toda la tarde, se desarrolló la parte teórica de la actividad. Esta asociación cuenta con amplia experiencia en buceo en altitud así que aprovechamos para profundizar y compartir conocimientos y para aprender todo lo relativo a la actividad de buceo bajo hielo. Tras una introducción al buceo en ibones, repasamos la física y la fisiología aplicadas al buceo en altitud, conocimos el material necesario para este tipo de inmersiones, cómo planificar y prepararlas, el uso de tablas en altitud, los procedimientos a seguir, las situaciones de emergencia que se pueden producir, tareas en las que empleamos toda la tarde del sábado.

Después de la cena decidimos dar un paseo por los alrededores, comprobando como un entorno decimonónico, en el siglo XX puede perder todo el encanto. Desde el año 2000, cuando se decidió reformar todo el conjunto, una serie de intervenciones nada respetuosas con el patrimonio arquitectónico original, han transformado el conjunto en una aberración, tal como muestra la siguiente fotografía.

Led de colores en el Balneario de Panticosa

El domingo por la mañana temprano volvimos al ibón para poner en práctica todo lo aprendido el día anterior, realizando los miembros de la asociación todos los preparativos para realizar la inmersión con total seguridad. Como el día anterior se establecieron dos grupos, pudiendo uno de ellos realizar la inmersión mientras el otro se ocupaba de mantener la seguridad del grupo de buceadores desde la superficie.

Dos miembros de Gemosclera durante la inmersión del domingo

Una vez desmontada la zona de inmersión volvimos al refugio para compartir una agradable comida en la que se repartieron los diplomas expedidos por la CMAS que acreditan nuestra "participation au seminaire franco-espagnol de plongee en altitude"

Unas aletas nos despiden hasta la próxima ocasión

Para la asociación ha sido otro fin de semana inolvidable en el que hemos vuelto a convivir con Fabrice Daga, con quien esperamos seguir compartiendo actividades en el futuro.

Atentamente,

® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación