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Recursos

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Conceptos básicos

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I Jornada de trabajos técnicos en la poza de las Cuevas de San Martín (Galende, Zamora)

Campañas - Estudio poza Frebienza, Cuevas San Martín (Za)

El pasado jueves 14 de junio realizamos la segunda visita a la zona de las Cuevas de San Martín de Castañeda. Tras una primera visita de reconocimiento en agosto de 2011 y tras un año de preparación y de trabajos de gabinete, nos disponíamos a llevar a cabo la primera jornada de trabajo de toma de datos para realizar la batimetría de la poza que se encuentra en la zona, uno de los lugares más escogidos entre los visitantes del Parque con mayor especialización y dedicación al medio natural.

Poza de San Martín vista desde arriba

Dentro del “Proyecto de contribución al estudio de los valores naturales y culturales de la poza de las Cuevas de San Martín” entregado a la dirección del "Parque Natural del Lago de Sanabria y Alrededores" hace casi 2 años, se encontraba la organización de varias visitas para hacer una primera estimación de la batimetría de la poza y crear un inventario de las especies presentes en la misma, con el fin de ampliar el conocimiento que se tiene de esta poza excavada por la riada que arrasó la zona el 9 de enero de 1959. Algo que ha marcado este lugar dentro del rico patrimonio cultural que alberga la comarca.

La poza de las Cuevas de San Martín actualmente y como era en 1956, antes de la rotura de la presa de Vega de Tera

Detalle del cañón del río Tera en su llegada a la poza de las Cuevas de San Martín

La jornada comenzó temprano en Las Rozas de Madrid, punto de encuentro de los componentes de Gemosclera que iban a participar en la misma. Realizados los últimos preparativos y cargado el coche con todo el material necesario para realizar los trabajos, partimos hacía el segundo punto de encuentro donde recogeríamos a uno de los colaboradores que tenemos en Valladolid y que suele acompañarnos cuando realizamos actividades en Castilla León. Tras casi cuatro horas de viaje que aprovechamos para ir organizando los últimos detalles de los trabajos técnicos que habíamos programado, llegamos a la zona, uno de los parajes más espectaculares con los que contamos en España, el Parque Natural del lago de Sanabria, un enclave único de origen glaciar que ha modelado un paisaje de lagos, lagunas, pozas y cascadas excepcional.

Preparando el material antes de salir para la poza

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) observada en una glera)

El objetivo que llevábamos era realizar una primera jornada de toma de datos con el fin de elaborar la batimetría de la zona, para ello necesitábamos abundante material que era necesario portear más de 4 km por una zona de pendientes y de terrenos encharcados. Tras una hora y media de camino llegamos a la poza situada en la zona de las Cuevas de San Martín, lugar donde confluyen varios valles glaciares que le dieron un aspecto de gran hoya o cueva, como se denominan habitualmente este tipo de hondonadas en la toponimia popular con orígenes celtas.

Cascada del río Tera en la poza

La poza, antes de la noche en la que reventó la presa de Vega de Tera, se encontraba prácticamente colmatada por los materiales de aluvión que se habían ido depositando tras la retirada de los hielos. La brutalidad del agua en la noche del 9 de enero de 1959 reexcavó de nuevo el lecho casi colmatado de la poza, dejándola como se puede observar hoy en día.

Poza de San Martín con el corte en el material de aluvión en primer plano

Tal y como se había planificado en gabinete, empezamos los trabajos localizando una serie de puntos de referencia desde los que comenzar a plantear los transectos. Para ello nos ayudamos de GPS, cuerda flotante, una pequeña barca, miras, brújulas, cinta métrica y niveles.

El primer problema que encontramos fue el fuerte viento de componente W, por lo que decidimos realizar los transectos utilizando paralelos para evitar la existencia de catenas y flechas que incrementasen el error en la localización de los puntos de muestreo.

Detalle de uno de los transectos

Después de evaluar varias alternativas se había planificado la toma de datos mediante una estructura guía flotante que, alineada con el cabo guía, permitiría reducir errores de localización y favorecer el rendimiento tomando datos de 3 en 3 transectos. Dicha estructura, formada por una guía calibrada, tres cañas de pescar y varios flotadores, fue desplazada de forma precisa para permitir localizar tres puntos de muestreo en cada movimiento.

Planta de la poza con la malla de muestreo planificada

Alzado del diseño de la estructura de localización

Detalle de del diseño de la estructura de localización

Para ello, lo primero fue un balizamiento lo más preciso posible de los transectos:

Componentes de Gemosclera colocando la estructura flotante

Después se introdujo la estructura en el cabo guía:

Vista de la estructura guía donde se ve la guía portante, las cañas y los flotadores

Se comprobó el correcto alineamiento de la estructura y la calibración ortogonal de las cañas con los puntos de muestreo:

Un miembro de Gemosclera comprueba que las cañas de localización están perfectamente alineadas

Quedando preparado para empezar a tomar datos:

Detalle de la estructura ya montada y lista para ser usada

En la siguiente imagen se puede observar cómo quedó montado el primer transecto, la mira que lo identificaba y la estructura dentro del cabo guía antes de comenzar a tomar los primeros datos:

Vista general del sistema de localización antes de ser usado

Así, con la colaboración de dos componentes de Gemosclera, uno desde cada orilla, manejando las cuerdas y una tercera persona escribiendo datos y observaciones desde la embarcación, un buceador pudo ir moviendo la estructura y tomando los datos con un sonar. Datos que, en un posterior trabajo de gabinete, serán introducidos en un sistema gráfico capaz de sacar líneas de nivel. El fuerte viento dificultó bastante los trabajos, pudiendo disfrutar, por otro lado de temperaturas muy agradables y de un día soleado.

Vista de la embarcación ligera utilizada

Componente de Gemosclera tomando la profundidad con la sonda

A pesar de haber avanzado mucho en la toma de datos, tarea en la que, excepto un breve intervalo a mediodía para comer, dedicamos toda la jornada, no fue posible terminar, necesitando una segunda jornada que realizaremos próximamente.

Componentes de Gemosclera descansando durante los trabajos

Componente de Gemosclera desmontando la estructura guía al finalizar la jornada

A última hora de la tarde, una vez recogido todo el material, emprendimos el camino de vuelta. Se trata de un porteo duro que exige una preparación física pero, por otro lado, realizado en un marco como este Parque Natural, permite observar la naturaleza, pudiendo ranas de San Antonio (Hyla arborea) en los prados y numerosos insectos en la pista, abundando especialmente los carábidos del género Cicindela.

Ejemplar de rana de San antonio (Hyla arborea) observado en una prado encharcado

Participantes saliendo de la zona con el cañón del río Tera al fondo

Volvemos a casa donde seguiremos con todo el trabajo de gabinete que exige este trabajo, pero sobre todo, volvemos pensando en regresar cuanto antes a este bonito lugar.

Atentamente,

® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación.