Búsqueda de replanamientos de travertino sumergidos en el Tobar (Cuenca)

Campañas - Estudio Laguna Grande de El Tobar

Durante las campañas de muestreo llevadas a cabo por miembros de la Asociación para el CSIC (Catálogo de moluscos de Castilla – La Mancha) entre 2003 y 2005, se pudo observar que existe un posible replanamiento de travertino en la Laguna Grande del Tobar (Beteta, Guadalajara).

Las máscaras de Gemosclera en la laguna de El Tobar

Este replanamiento se pudo observar sumergido cercano a los 4 metros de profundidad en diferentes puntos del margen derecho de la laguna. Esta jornada de trabajo tenía como objetivo encontrarlo para que los científicos de GeoHumedal (Univ. Autónoma de Madrid) pudieran evaluar su importancia.

En enero de 2014, por medio de José Antonio Pizarro, director-conservador del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, esta Asociación entró en contacto con Juan Antonio González y Concepción Fidalgo, codirectores del grupo de investigación Geohumedal, del Dpto. de Geografía de la Universidad Autónoma de Madrid.

Logo de GeoHumedal

Ambos científicos mostraron interés por conocerlo con más detalle por lo que se generó el presente proyecto (20140220CM) para documentar su extensión. Asimismo, se planificaron otras tareas, como observar los fondos del humedal, informando a científicos y gestores sobre posibles hechos de interés para su conservación.

Para poder ejecutarlo se solicitó permiso a los Servicios Periféricos de Agricultura de la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha en Cuenca, obteniéndolo con fecha del 29/04/2014 y número de registro 327384. Este documento tiene por objetivo detallar las actividades a realizar por cada uno de los participantes bajo los valores de esta asociación: rigor, sostenibilidad, integración en el medio, seguridad y legalidad.

La Laguna Grande del Tobar es la más grande de las dos lagunas situadas al norte de la Serranía de Cuenca, localizadas en la pedanía de El Tobar, Beteta (Guadalajara). La laguna está a 1250 msnm y está inscrita en las coordenadas UTM 30TWK806888, por lo tanto, muy cerca de la provincia de Guadalajara, al sur del Parque Natural del Alto Tajo.

Su origen es cárstico y presenta dos cubetas, la principal, con de 12 metros de profundidad es de origen travertínico, mientras que en el margen derecho presenta una torca que alcanza una profundidad de 19 metros.

Batimería de la Laguna grande de El Tobar

Nada más llegar observamos que el agua no presentaba buena visibilidad, hecho que nos iba a complicar las fotografías aún más, ya que el día había amanecido con el cielo cubierto.

Filamentosas entre los carrizos

Pero no todo iban a ser contratiempos, al acercarnos al agua nos percatamos que esta postura sigue siendo lugar habitual de la nutria, las cuales se siguen alimentando de cangrejos según se apreciaba claramente en sus excrementos.

Marcas de nutria con restos de cangrejo

Empezamos a prepararnos, además estrenábamos el primer prototipo de sistema de geolocalización de itinerarios y documentación gráfica que estamos preparando.

Montando los equipo de buceo

Montando el prototipo de GPS

Comprobando la verticalidad del testigo del GPS

Al introducir la cabeza en el agua pronto empezamos a observar que la filamentosas también se encontraban repartidas por todo el vaso, encontrando una formaciones tubulares de las mismas que nunca habiamos visto.

Filamentosas observadas nada más entrar

El objetivo era encontrar el replanamiento por lo que seguimos la línea de máxima pendiente para cruzarnos con él. No obstante, lo que apareció fue un estrato de turba a los 5 y otro a los 8 metros.

Estrato de turba encontado a 4 metros de profundidad

Seguimos profundizando y cruzando a 10 metros durante 20 minutos y hasta dar con el margen derecho de la laguna, que nos recibió con unos milhojas cubiertos por carbonatos.

Detalle de los milhojas que hay junto a la torca

Llegados a este punto giramos hacia la izquierda para encontrar la torca y la haloclina. En la torca se puede observar como las pendientes se incrementan sustancialmente, desaparecen sedimentos y aparecen las rocas.

Vista de las rocas en la torca

Las rocas presentan en su cara inferior una textura muy diferente a la superior. Mientras que la superior suele ser plana, la inferior es rugosa.

Detalle de las rocas en la torca

Al salir de la torca volvimos a pasar por los milhojas y seguimos en sentido horario entre las cotas -4 a -8 metros, encontrando en sucesivas ocasiones más estratos de turba a -5 metros.

Estrato de turba encontado a 4 metros de profundidad

En cuanto la pendiente decrece y mientras la luz lo permite, las filamentosas tienden a dominar los fondos. Obsérvese un milhojas sobreviviendo entre las filamentosas

Detalle de las Filamentosas

También vimos los acúmulos globulares y tubulares observados en el margen izquierdo.

Batimería de la Laguna grande de El Tobar

Llegados al final de la inmersión nos acercamos a observar el replanamiento de travertino actual.

El travertino a 2 metros de profundidad

Otra vista del travertino a 2 metros de profundidad

En la siguiente imagen se observa muy bien el aterrazamiento que se produce gracias al avance de las raices de la vegetación hidrofita.

Vista lateral donde se observa el aterrazamiento

Al final habíamos realizado una inmersión de más de dos horas y 900 metros de desarrollo lineal, todo un récord si se tiene en cuenta que el agua estaba a 12ºC.

Itinerario indicado por el GPS

Aquí se puede ver un vídeo con el resumen de la jornada:

Atentamente,
® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación