Actividades en Las Cuevas de San Martín (P.N. del Lago de Sanabria)

Difusión del conocimiento - Actividades de difusión

El sábado 14 de junio, en colaboración con la Asociación Sanabria Natural y el Club de Montañismo Sanabria, realizamos una actividad en el P.N. del Lago de Sanabria, “Conociendo a fondo la Cueva de San Martín”, con el objetivo de difundir el conocimiento acumulado sobre esta poza después de 3 años consecutivos trabajando en ella.

Poza de las Cuevas de San Martín

Con nuestros amigos de Sanabria Natural ya habíamos realizado anteriormente algunas actividades, por eso, cuando Teresa del Estal nos habló de organizar algo con la llegada del buen tiempo, no lo dudamos, además era la oportunidad perfecta para conocer a otro grupo de gente de la comarca que se había agrupado en un club de montaña y que estaba realizando muchas actividades en este Parque Natural, el Club de Montañismo Sanabria, dirigido por Daniel Boyano.

Teniendo en cuenta que el punto de encuentro de la actividad se encontraba en San Martín de Castañeda a las 9:30 de la mañana y que la mayoría de los miembros de Gemosclera salíamos de Madrid, la jornada arrancó bien temprano, encontrándonos con el resto del grupo que acudió puntual a la cita. Con el fin de impactar lo menos posible en el Parque, reorganizamos los coches en San Martín, con el fin de acceder al punto desde donde teníamos que ir a pie con los menos posibles.

Preparativos antes de emprender la marcha

Una vez aparcados los mismos en el margen de la carretera que va desde San Martín a los Peces y reorganizado todo lo que había que portear (material de buceo, de fotografía, de muestreo, comida y agua), entramos por la pista que hay en el margen derecho del arroyo de Ventosiellos y cruzamos la zona de Los Bodones hasta el collado de la Peña del Huevo, desde donde cogeríamos la pista que baja por el cañón del Tera hasta las Cuevas de San Martín y que discurre entre una bonita acebeda que, en el trayecto de ida cuesta abajo y a primera hora de la mañana, no se hace demasiado duro. Durante el trayecto, que se realizó sin ningún problema, fuimos conociéndonos, realizando una pequeña presentación de lo que es Gemosclera, quienes somos y sobre todo las actividades que realizamos en este Parque Natural.

Imagen del porteo de ida

Porteando por la acebeda

Imagen de la poza desde la Peña del Huevo

La poza nos recibió, en un día soleado, con una imagen espectacular, nada más llegar ya pudimos apreciar que nos esperaba una inmersión con muy buena visibilidad. Tal como habíamos planificado, mientras realizábamos la inmersión, el resto del grupo realizó una ruta por los alrededores de la poza.

Llegada a las Cuevas de San Martín

El grupo a su llegada a la poza

Un año después de nuestra visita anterior, volvíamos a sumergirnos en la poza de las Cuevas de San Martín, que nos acogióó con una visibilidad bastante mejor de lo que esperábamos, acompañada además por un sol espléndido, lo que nos beneficiaria en gran medida en la toma de fotografías y vídeos, uno de los objetivos de esta inmersión. La poza presentaba en las zonas más proximas a la entrada, en la que se aprecia claramente el corte de la tremenda avalancha de agua y piedras sufrida en 1959, unas espectaculares praderas de Isoetes velatum y de Myriophyllum alternifolium, que fotografiamos entre bonitos contraluces.

Fondo de la poza cubierto de isoetes y milhojas

Pradera de isoetes

Buceando en la poza

La poza se encontraba estratificada a 8 metros de profundidad, la temperatura del agua oscilaba entre los 18º de la superficie y los 12º a 13 metros de profundidad, la máxima cota alcanzada. Por otro lado, estas temperaturas nos permitieron ver con bancos de bermejuelas en los márgenes septentrionales así como ejemplares de trucha durante toda la inmersión.

Miembro de Gemosclera durante la inmersión

Tronco cubierto de esponjas

Fotografiando esponjas

Lo que más llama la atención en esta poza es algo que ya vimos el año pasado y que éste hemos vuelto a disfrutar, la increible población de esponjas que se encuentran repartidas por todo el vaso de la laguna, fijándose en rocas, troncos, y que nos entretuvimos en fotografiar y muestrear.

Imagen de una esponja

Dani fotografiando una esponja

Detalle de una esponja

Además de la toma de muestras de esponjas, recogimos muestras de las poblaciones bentónicas profundas con el fin de estudiarlos en el porterior trabajo de gabinete que solemos hacer.

Muestreando sedimento

Realizando fotos

Tras setenta minutos de inmersión, antes de salir aún pudimos disfrutar de la visión de una culebra viperina así como de los bonitos bancos de bermejuelas y de alevines que pululaban por la orilla.

Culebra viperina

Banco de bermejuelas

Salimos del agua cuando el grupo que había partido a hacer la ruta regresaba, así que pudimos compartir una comida campestre mientras comentábamos lo que habíamos visto durante la inmersión y les enseñábamos las fotografías tomadas. Recogidos y reorganizados los equipos y todo lo que habíamos transportado, emprendimos el camino de vuelta.

Descansando antes de emprender la marcha

Las altas temperaturas que soportamos nos pasaron factura en el camino de vuelta que se hizo especialmente duro, debiendo realizarlo a primera hora de la tarde, cuesta arriba y con un desnivel importante, a pesar de lo cual se realizó sin problema, debiendo parar de vez en cuando a descansar y refrescarnos.

Porteando de vuelta por la acebeda

Descansando por el camino

Sobre las seis de la tarde, tal como habíamos previsto, llegamos al punto de partida de la marcha, donde aprovechamos el último rato, mientras cargábamos los coches, para hacer los últimos comentarios de la jornada y planificar futuras colaboraciones.

Llegando al punto de salida

Abandonamos el Parque que ya hemos visitado un par de veces este verano y que volveremos a ver pronto, ya que es en verano cuando realizamos muchas de nuestras actividades en él, especialmente en las lagunas de la Sierra Segundera.

Sólo nos queda agradecer a todas las personas que nos acompañaron y que nos ayudaron a portear el material que nos permitió bucear y que no hubiésemos podido llevar solos, con los que pasamos una jornada muy agradable, esperando que lo pasasen tan bien como nosotros. Desde aquí mandamos un beso y un recuerdo especial a Tere, que no pudo acompañarnos en esta ocasión pero que lo hará muchas otras veces en el futuro.

Grupo de asistentes a la actividad

Atentamente,

® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación