Primera visita al Pozo Tremeo (Polanco, Cantabria)

Otras actividades - Actividades de interpretación

El sábado 5 de julio, aprovechando que nos encontrábamos de vacaciones en Cantabria, nos acercamos a conocer el Pozo Tremeo, una laguna muy singular que es conocida, entre otras cosas, por su origen, por sus diferentes capas de agua que no se mezclan (meromixis), y por el gran volumen de especies animales y vegetales que en ella se pueden observar.

El Pozo Tremeo

Hace varios años que teníamos ganas de conocerlo así que no desaprovechamos la oportunidad y dedicamos toda la mañana del sábado a visitarlo y recorrer el entorno.Cada vez que empezamos a pensar en trabajar en algún humedal, nos gusta contactar con los organismos gestores, con científicos que estudien algún aspecto relacionado con el sitio, con asociaciones locales, etc, dedicando una primera visita de aproximación para echar un primer vistazo, realizar fotografías y vídeos, empezar a ver el tema de accesos, coberturas, puntos de evacuación, etc, y eso es lo que hicimos.

El Pozo Tremeo desde el punto acceso del pueblo

Tal como habíamos leído, la laguna está rodeada de prados y casas que afectan a la sucesión vegetal de la misma, también sabíamos que en parte de sus márgenes encontraríamos una buena representación de la flora atlántica original. Con estas expectativas, en una mañana soleada por fín lo conocimos, y el Pozo Tremeo no nos defraudó.

Gemosclera en el Pozo Tremeo

Antes de viajar habíamos contactado no sólo con personal del ayuntamiento, que es quien gestiona actualemente el Pozo, aunque se encuentra en un proceso de transición que culminará con el traspaso de competencias a Medio Ambiente. También contactamos con Tino Barrero, de la asociación sociocultural Polanco, que nos atendió amablemente y que nos explicó que hace varios años emprendieron un estudio sobre este humedal, realizando incluso una inmersión en 2006 con el objetivo de explorar visualmente el pozo. Tino nos comentó que los resultados no fueron muy alentadores ya que los buzos encontraron una visibilidad nula y gran cantidad de vegetación que les hizo desistir en aquel momento. Sin embargo sí que se realizó un trabajo de recuperación del entorno de la laguna, se estudió, se habilitaron los accesos y se señalizaron unas sendas para acceder al lago, hoy lamentablemente abandonadas.

Fotografiando el entorno de la laguna

La jornada comenzó con la llegada a la laguna, rodeada de casas y prados que, aunque muy bonitos, tienen muy afectada a la sucesión vegetal que rodea la lámina de agua por todos sus márgenes excepto por el este.

Accedimos a la laguna por los dos puntos desde los que se puede llegar hasta el agua hoy en día, uno junto al aliviadero y desde el que se divisan los juncales que la rodean.

Aliviadero que accede a la laguna

Entre los juncales y carrizales se pueden observar multitud de especies animales como limacos, arácnidos, odonatos y vegetales como la lenteja de agua (lemna minor), helecho de los pantanos (Thelypteris palustris) o esparganios (Sparganium erectum), planta que hemos visto este año en la laguna de Somolinos (Guadalajara).

La salida de aguas tiene muy poco caudal, permitiendo una vegetación profusa que estaba dominada por carofíceas (Chara sp.) y esparganios (Sparganium erectum) donde pudimos ver moluscos y otros invertebrados.

El Pozo Tremeo

El otro punto de acceso a la laguna se encuentra por un sendero que parte del mirador que hay en el margen meridional, se trata del margen más natural, que se ha podido conservar gracias a su pendiente y exposición en umbría. Por un lado, la gran pendiente impidió que el hombre la aprovechase para la agricultura y mantuviese la vegetación arbórea, y respecto a las especiales condiciones de la exposición en umbría, han permitido mantener especies atlánticas en una alta concentración.

El Pozo Tremeo desde el mirador

Colaboradores de Gemosclera durante la actividad

La senda, señalizada hace varios años, se encuentra abandonada, a pesar de lo cual conserva un aire sosegado que invita al paseo por un bosque atlántico dominado por pinos y eucaliptos arriba y robles y alisos según nos acercábamos a la laguna, a la que accedimos por un sotobosque dominado por los helechos.

Senda que baja a la laguna

Interpretando el entorno

Pasamos varias horas recorriendo el entorno de la laguna escondida entre la vegetación y la leyenda de la joven Amapola y la malvada anciana que se había apropiado del pozo, en cuyas aguas, a pesar de lo que promete la historia, no nos atrevimos a beber.

Fotografiando el Pozo Tremeo

El Pozo Tremeo

Imagen de la actividad de interpretación

De vuelta a madrid, volvimos a contactar con Tino para comentarle lo que habíamos visto y las actividades que ya tenemos en la cabeza, para estudiar e incluso limpiar este bonito humedal en colaboración con entidades de voluntariado local, para la mejora del estado de este entorno al que no tardaremos en volver.

Gemosclera en la actividad del Pozo Tremeo

Atentamente,

® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación