Segunda jornada de limpieza de fondos selectiva en la Laguna de la Cruz, Cañada del Hoyo (Cuenca)

Limpiezas de fondos - Limpieza fondos Laguna de la Cruz

El sábado 12 de marzo ejecutamos la primera jornada de limpieza selectiva de fondos de la laguna de la Cruz, una de las más emblemáticas del, ya de por si singular, Complejo lagunar de Cañada del Hoyo (Cuenca).

Gemosclera en la laguna de la Cruz

Como en la anterior jornada de campo pudimos disfrutar de un día que empezó muy frío, con una temperatura de -3ºC, pero que acabó siendo espléndido, con un sol radiante y pocas nubes.

Un año después de proponer al organismo gestor de este espacio natural un plan de limpieza de fondos en la laguna de la Cruz, hemos realizado la primera jornada de extracción de desechos. La laguna, también conocida por su leyenda como Laguna Gitana, una de las 7 torcas de origen cárstico del Complejo Lagunar de Cañada del Hoyo es, en estos momentos, el objetivo de un proyecto que repetimos cada campaña de trabajos, la limpieza y estudio de un humedal; algo que hemos hecho ya en otras lagunas como la laguna de Somolinos (Guadalajara) o Montcortés (Lérida).

En este caso, además de los permisos pertinentes del Servicio de Medio Ambiente, de la Confederación Hidrográfica y del Ayuntamiento, se impuso la preparación de un plan de control arqueológico de los trabajos, ya que la laguna se encuentra en una zona de prevención arqueológica, solicitando y obteniendo un permiso de prospección por parte del Servicio Territorial de Cultura.

Con el objetivo de realizar la primera jornada de extracción, llegamos temprano para poder preparar la gran cantidad de material que necesitábamos, recibiendo enseguida a los agentes medioambientales que iban a ayudarnos. Mientras preparábamos los equipos de buceo, fotografía, extracción y prospección, fuimos ultimando detalles y organizando los últimos preparativos.

Organizando los equipos en la lona de cambio

Momento de breafing ultimando detalles

El objetivo de la jornada era realizar una primera inmersión para evaluar las condiciones reales de extracción y la cantidad de desechos a extraer. Y así poder realizar una segunda extrayendo la mayor cantidad posible de desechos, reconocer de primera mano los elementos con valor natural y patrimonial que pudieran detectarse y documentar profusamente con fotografía y vídeo la laguna y su entorno para poder trabajar posteriormente en gabinete.

Javi y Víctor analizando el gas de la botella

Dani utilizando el oxímetro

Tras los preparativos iniciales en el aparcamiento cercano a la laguna, fuimos realizando porteos con todo el material necesario hasta el punto elegido en la jornada preparatoria de diciembre pasado, donde terminamos de equiparnos.

Porteando el material hasta la laguna

Javi y Víctor con los agentes medioambientales que nos ayudaron

Gemosclera en la laguna de la Cruz

Acompañados y asistidos en todo momento por el personal de Medio ambiente, a los que agradecemos su ayuda, organizamos el grupo de trabajo en dos parejas autónomas, en las que, mientras uno almacenaría y trasnportaría los desechos, el otro buscaría y documentaría el proceso. Tal como se había planificado, ante el hallazgo de cualquier resto de interés cultural, los trabajos se paralizarían, pasando a documentar el hallazgo. Lamentablemente, aparte de los restos de un posible embarcadero que pueden verse a unos 50 metros al sur del punto de acceso, no se observaron más restos de interés, recogiendo únicamente la basura que se fue detectando.

Fondo de la laguna de la Cruz en su zona afótica

Basura en el fondo

En la práctica, la laguna se mostró fría, con el agua a 4º, y con mejor visibilidad de la esperada, entre 2 y 3 metros. Pudiendo realizar dos inmersiones en las que se pudo batir una banda circular entre los 5 y los 9 metros a toda la laguna. Al finalizar la primera inmersión, mientras recuperábamos calor, pudimos disfrutar de la visita de Cecilia Díaz, que se acercó a vernos y con quien pudimos charlar un buen rato.

Recogiendo equipos

Comentando los detalles de la inmersión

Finalizadas las inmersiones se realizaron los porteos de material y desechos hasta el aparcamiento asistidos por el personal de Medio ambiente, lugar en el que se organizó el análisis de toda la basura extraída de la laguna, casi 20 kg que se pesaron y documentaron. Se trataba de envases de plástico y cristal, elementos deportivos como aletas, remos y gafas de buceo, zapatillas, sartenes, etc, algunos fruto de despistes o caídas fortuitas y la mayoría del vandalismo.

Analizando y tomando datos de la basura

Imagen de la basura recogida

Antes de abandonar la zona, a la que esperamos volver a rematar los trabajos dentro de varias semanas, y aprovechando el día primaveral que nos ofreció Cuenca en pleno mes de marzo, comimos por allí y dimos un paseo para visitar la Laguna y Lagunillo del Tejo.

Reponiendo fuerzas al finalizar el trabajo

Atentamente,
® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación