Nueva jornada en busca de más turba en la Laguna Grande de El Tobar (Beteta, Cu)

Campañas - Estudio monográfico Laguna Grande de El Tobar

El sábado 11 de noviembre hemos vuelto a la Laguna Grande del Tobar para seguir con el proyecto de inventario de la turba que habíamos encontrado en 2014.

Laguna del Tobar

El día nos recibió fresco, ya que junto a la laguna había charcos congelados. No obstante ya se observaba un sol radiante que nos acompañaría durante la parte subacuática de la sesión, cediendo ante nubes altas al final de la mañana mientras comíamos.

El objetivo de esta jornada era buscar más turba en ambos márgenes de la zona de salida de aguas, el lado izquierdo primero y derecho después, decidiendo entrar desde el canal.

Víctor y Dani poniéndose el traje de bucear

Pilar preparando su material

Nada más entrar sentimos que ha bajado considerablemente la temperatura del agua desde nuestra última visita en septiembra, ya que estaba a poco más de 10ºC. Sin embargo, a pesar de haber llovido este mes, la visibilidad fue bastante buena, superando los 6 metros en la capa superior y casi los 8 entre los nenúfares.

Restos de la construcción del canal

Volvimos a comprobar que esta zona es una de las más afectadas ya que el margen fue gravemente modificado y las aguas que entran cambian la química de la laguna. En las rocas del fondo se pueden observar individuos de cangrejo señal, pequeñas matas de helechos y gobios que permanecen escondidos durante el día.

Pareja de gobios

Aunque las referencias bibliográficas indican que toda esta zona contenía una masa de carofíceas, durante estos años (especialmente desde 2014) las carofíceas han desaparecido y han sido sustituidas por una masa muy densa y alta de milhojas.

Pilar entrando en la masa de milhojas

Masa de milhojas

Actualmente es tan densa que impide el paso, excepto en una estrecha banda en el margen, y llega hasta la superficie. La única parte que ha quedado libre de milhojas es una banda lateral paralela al margen de la laguna. Otro de los hábitats en los que no ha podido entrar el milhojas ha sido las masas de nenúfar, las cuales, posiblemente por competencia por la luz, mantienen a raya al milhojas.

Detalle de la base y la parte inferior de los peciolos de los nenúfares

El muestreo se realizó en esta banda y entre los nenúfares, lugar en el que pudimos ver los efectos de la presencia de carpas en esta laguna.

Hueco abierto por las carpas bajo las raíces de los nenúfares

Como corresponde a esta época, el agua estaba marcadamente estratificada. La temperatura en la capa superior rondaba los 15ºC y la visibilidad era de unos 5 o 6 metros. Sin embargo, a partir de los 5 metros la visibilidad se reducía drásticamete y la temperatura decrecía hasta los 8ºC.

Terraza avanzando gracias a las raíces de los carrizos

En esta zona la turba se presenta en golpes bajo la terraza de carbonatos. Pudiendo observar buenas muestras que contienen restos de todo tipo.

Imagen de la turba

Estos restos (animales y vegetales) son uno de los intereses en la búsqueda de turba. Este sábado pudimos observar una quijada de equino y otros restos de origen antrópico.

Vista superior de la quijada de equino encontrada

Vista lateral de la quijada de equino encontrada

Una vez finalizado el trabajo, salimos del agua, nos cambiamos y comimos tranquilamente. En estos momentos podemos decir que en un par de jornadas más podremos tener un mapa bastante preciso de la turba de esta laguna.

Atentamente,

® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación