Cerrando la búsqueda de turba en El Tobar (Beteta, Cuenca)

Campañas - Estudio monográfico Laguna Grande de El Tobar

El sábado 18 de febrero, aprovechando las buenas condiciones esperadas en el Alto Tajo, desarrollamos una nueva jornada de trabajo en busca de más turba en la Laguna Grande de El Tobar, en Beteta, como parte de un proyecto que llevamos desarrollando un tiempo en colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid. Proyecto que poco a poco va finalizando, ya quedan pocas zonas donde muestrear y el mapa de turba está muy avanzado.

Pilar preparando el equipo en El Tobar

En vista de las malas previsiones de tiempo y que a varios componentes del grupo, en el último momento, les surgieron algunos impedimentos para salir el sábado, decidimos cambiar los planes y trabajar en El Tobar, en vez de seguir con la prospección de Bouzas en el lago de Sanabria, tal como habíamos planificado. Solo tres de nosotros podíamos ir, para muestrear turba éramos suficientes, pero no para lo que nos queda por hacer en Zamora, así que el sábado, temprano, como es habitual, nos encontramos en Alcalá de Henares y partimos rumbo a Cuenca. Es la ventaja de tener abiertos varios proyectos, si surgen complicaciones en uno, nos dedicamos a otro, trabajo no nos falta.

Una vez en la laguna, y antes de que apareciesen los visitantes que siempre tiene este lugar, preparamos los equipos de buceo, muestreo, fotografía y vídeo mientras ultimábamos los detalles de los trabajos planificados.

Preparando los equipos

Una vez preparados los equipos y puestos de acuerdo, nos fuimos para el agua, que nos recibió gélida, encontrando una laguna con la temperatura muy baja, ¡5ºC! y con el agua mezclada, lo que se traduce en una visibilidad muy mala.

Víctor y el GPS antes de sumergirnos

La jornada tenía como objetivo muestrear parte del margen derecho, especialmente dos áreas, una en la cabecera junto a la surgencia y otra en la zona de la torca de agua hipersalina.

Atravesamos la laguna por superficie hasta la zona de la surgencia, desde donde habíamos fijado un recorrido. La surgencia nos aportó un paisaje espectacular, con una agua que entraba mucho más clara y más caliente, hechos que nos permitieron observar cómo se comporta el agua cuando no se mezcla por diferencias de densidad.

El agua de la surgencia no se mezcla con la de la laguna hasta que no se enfría.

Una vez recorrida esta zona, nos desplazamos hasta la torca, la cual recorrimos en toda su extensión buscando turba. Es de las pocas zonas que nos quedaban por estudiar en esta laguna para poder presentar a los científicos con los que colaboramos una cartografía subacuática de la misma.

Llegando a la torca.

Además de encontrar algo de turba, observamos que en esta parte de la laguna la representación de nenúfar se ha incrementado en aquellas zonas donde la pendiente lo permite. Nos dedicamos un rato a observar cómo se encontraba el nenúfar en este momento, las yemas ya están abriendo y empezando a generar hojas que buscan la superficie.

Nenúfar con hojas incipientes.

Por otro lado pudimos observar como en el resto de la laguna los esfagnos han ido desapareciendo poco a poco, aunque en la zona de la torca se encuentran buenos golpes del mismo.

Nenúfar con hojas incipientes.

Según nuestras previsiones, nos queda una única jornada para dar por cerrados los trabajos de campo de este proyecto y poder presentar resultados sobre la cantidad de turba presente en este humedal. Una vez que cerremos esta fase, será hora de que los científicos estudien los datos, identificando su origen y los valores que pudiera contener.

Atentamente,

® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación