¡Colaboramos en la conservación del nenúfar blanco! (Cuenca)

Campañas - Contribución a la conservación del nenúfar blanco

Este fin de semana hemos colaborado con los Servicios Territoriales de Medio Ambiente en Cuenca con el fin de contribuir a la conservación del nenúfar blanco (Nymphaea alba) en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

Javi y Dani extrayendo propágulos de nenúfar blanco en el Tobar.

Se ha cumplido con la primera fase en la que se han extraído algunos individuos de las Lagunas del Tobar (Beteta, Masegosa) y se han plantado en dos entornos diferentes, el embalse de Molino de Chincha (Cañizares) y la laguna de Uña (Uña).

Con esta actuación se podrá evaluar la capacidad de repoblar otros humedales por medios vegetativos y diversificar así la mayor población de la especie en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha.

Tras varios meses de planificación, se organizaron dos jornadas de trabajo, el sábado 25 y el domingo 26. Salimos temprano de Madrid porque habíamos quedado con el personal de los Servicios Territoriales en el Tobar a las 10:00.

La jornada empezó seleccionando el lugar de extracción de los dos posibles; se había planificado inicialmente realizar la extracción en la mayor masa de la laguna Grande del Tobar, sin embargo, las condiciones más favorables de la laguna pequeña nos hicieron cambiar los planes. El objetivo era ganar tiempo para facilitar los trabajos de plantación en Molino de Chincha y el desplazamiento a Uña. Una vez decidido el cambio de lugar de extracción nos pusimos manos a la obra y preparamos los equipos.

Víctor y Dani preparando los equipos.

Ultimando los preparativos bajo la supervisión de Enrique Montero.

Tras preparar los equipos y cotejar con enrique Montero el lugar y procedimiento de extracción procedimos a desplazarnos hasta el lugar elegido para acceder al agua.

Víctor aproximándose al lugar de acceso al agua

Dani junto al lugar de acceso al agua.

La entrada al agua estaba muy resbaladiza, por lo que los dos buceadores tuvieron que ser asistidos por el equipo de superficie equipados únicamente con equipo ligero.

Gejo ayudando a Dani a entrar al agua

Gejo ayudando a Víctor comprobando su equipo.

Una vez equipados, los dos buceadores se dirigieron hacia la masa de nenúfar, la cual se encuentra todavía sin hojas en la superficie.

Dani y Víctor dirigiéndose al lugar de extracción.

Tras su llegada a la masa, se empezaron a extraer algunos ejemplares que fueron evaluados por Enrique Montero. Al tratarse de la primera vez que todos los participantes realizaban esta operación, hubo de ajustarse la forma y tamaño de los propágulos.

Panorámica del estado actual y un rizoma ascendiendo hacia la superficie en primer plano.

Gejo y Javi entregando las primeras muestras a Enrique Montero.

Detalle de hojas activas y emergiendo hacia la superficie.

Detalle de un rizoma en estado vegetativo deficiente.

Una vez definidos los parámetros de extracción se realizó la extracción de unos 20 propágulos que poco a poco fueron cortados y extraídos, alcanzando la cifra requerida mucho antes de lo que se había estimado.

Quedó claro que el cambio de lugar de extracción había sido una decisión acertada.

Javi entregando un propágulo a Enrique Montero.

Una vez que Enrique Montero decidió que el número y la calidad eran suficientes, el equipo salió del agua y desplazaron tanto los propágulos como todo el material hasta los vehículos.

Trabajos de extracción finalizados y todos saliendo del agua.

Montando el material en los vehículos para desplazarnos a Molino de Chincha.

Sin pausa, el equipo se trasladó al embalse de Molino de Chincha para comer en el lugar de plantación seleccionado previamente por Enrique Montero. Tras la comida, se decidió el lugar exacto para plantar, previa inmersión para recopilar información.

Planificando la plantación en Molino de Chincha.

Vista del lugar seleccionado para plantar los propágulos.

La repoblación se realizó sin problemas, a pesar de que el lugar no presentaba condiciones ideales, lo normal al tratarse de un embalse.

El equipo preparado esperando a que Enrique Montero les entregase los propágulos.

Detalle de uno de los rizomas con sus raíces y yemas.

Detalle de las hojas de uno de los propágulos.

Una vez plantados cinco propágulos en el lugar más idóneo para la especie, el equipo recogió el material y se desplazó al Albergue “Fuente Las Tablas” de la Diputación de Cuenca para cenar y dormir. Desde aquí queremos agradecer al personal que lo gestiona su atención y cariño ya que nos trataron de forma excepcional.

Tras cenar, nos fuimos pronto a la cama puesto que cambiaban la hora (se adelantaba el reloj) y a la mañana siguiente había que plantar el resto de propágulos en la laguna de Uña.

Panorámica de la laguna de Uña.

La laguna de Uña, a pesar de estar represada para aportar caudal suficiente al salto de Villalba de la Sierra, presenta unas buenas condiciones para plantar los propágulos extraídos en el Tobar.

Inicialmente pensábamos que no nos iba a costar mucho plantarlos pero al intentar entrar nos dimos cuenta de que la laguna se está colmatando y que tiene muy poca cota de agua en la zona elegida.

Dani ayudando a Javi y a Víctor a entrar

Víctor y Javi no pueden avanzar debido al sustrato.

Desgraciadamente hubo de abortarse la entrada desde la orilla, teniendo que montar el kayac e introducirlo por el observatorio de aves que hay en el margen derecho.

Víctor y Dani introduciendo el kayac por el observatorio de aves.

Dani y Gejo desplazando el equipo de buceo al kayac.

Una vez que la barca estaba en el agua, dos participantes dirigidos por Enrique Montero buscaron una zona donde ideal plantar el resto de los propágulos.

Víctor y Gejo buscando un lugar adecuado para plantar los propágulos.

Mientras tanto, Enrique, Pilar y el personal de Medio Ambiente preparaban los propágulos que se iban a plantar.

Pilar y el personal de Medio Ambiente preparando los propágulos.

Enrique Montero y Pilar preparando los propágulos.

Detalle de un serón con los propágulos preparados para ser embarcados.

Ya solo quedaba subir los propágulos al kayac para que se los llevase.

Enrique Montero dando los propágulos en el kayac.

Gejo desplazándose al lugar de plantación.

Víctor recibiendo desde la superficie a  Gejo con los propágulos.

Víctor buscando un lugar dónde insertar un propágulo.

Víctor saliendo del agua una vez plantados los propágulos.

Una vez finalizados los trabajos, recogimos los equipos y nos comimos allí mismo los picnic que nos habían preparado en el albergue. Habiendo cumplido con el objetivo de la jornada y teniendo mucho mejor tiempo de lo esperado, la comida se desarrolló al sol con un ambiente excepcional.

Organizando y recogiendo el material para volver.

Para finalizar los trabajos, nos fuimos a celebrarlo a un bar del pueblo a tomar un café, donde aprovechamos para hacernos la imprescindible foto de familia.

Foto de familia con todo el equipo que participó en la actividad.

Es un pecado estar en la laguna de Uña y no aprovechar para ver las infraestructuras creadas para aportar agua al salto de Villalba de la Sierra. Por eso, una vez que nos habíamos despedido en Enrique Montero y antes de salir para Madrid nos acercamos a verlas.

Vista de la salida de las aguas que entran procedentes de la Toba.

Vista del canal que aporta las aguas procedentes de la Toba.

Una vez en marcha, también aprovechamos para visitar el Ventano del Diablo, lugar dónde dentro de unos meses, cuando el uso deportivo decrezca lo suficiente, llevaremos a cabo la documentación gráfica de fondos de travertinos que se pueden observar en este lugar.

Panorámica del cañón del Júcar desde el Ventano del Diablo.

Detalle de las barreras de travertino que se pueden observar en el Júcar junto al salto de Villalba de la Sierra.

Sabemos que es difícil, pero ahora ya solo queda esperar a que los propágulos plantados agarren y que haya dos nuevas poblaciones de nenúfar blanco. Si no fuese así, los Servicios Territoriales de Medio Ambiente tienen planificadas otras actividades en las que cuentan con nosotros. Por nuestra parte, les agradecemos su confianza en nuestro proyecto y nos comprometemos a seguir haciendo los mismos esfuerzos para ayudarles.

Atentamente,

® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación