Comprobamos el caudal aportado por algunas de las surgencias subacuáticas de la laguna Conceja (Ab).

Campañas - Inventario surgencias Laguna Conceja

El sábado 3 de junio nos acercamos a comprobar el caudal aportado por dos de las surgencias que tenemos localizadas en la Laguna Conceja, una de las más protegidas y estudiadas del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, Ciudad Real.

Vista general del la laguna Conceja

Nuestra intención era conocer el aporte de caudal al final de la primavera en un año poco lluvioso como el actual.

Estos dos últimos años hemos estado trabajando de forma intermitente en la laguna Conceja con el fin de ofrecer, a los científicos que la estudian, un inventario de surgencias subacuáticas. De esta manera, podrán estimar de forma mucho más acertada los caudales aportados de forma subterránea y conocer el estado real del agua que mana de ellos, procedente del acuífero del Campo de Montiel.

Acercarse a una laguna de aguas carbonatadas tras unos días de fuerte calor al final de la primavera tiene como resultado previsible encontrársela con un "fenómeno blanco". Y eso es lo que nos pasó. Nada más llegar pudimos observar ese azul glauco que presagiaba unos colores espectaculares al mediodía y mal día de buceo... ¡y así fue!

Viendo las condiciones de aguas que nos íbamos a encontrar decidimos adaptar el recorrido y planificar una revisión del nivel de estratificación (profundidades, temperaturas, visibilididades, etc.) y un control del caudal aportado por las dos surgencias más cercanas al punto de acceso.

Pilar preparándose antes de entrar al agua

El color blanquecino que toma este tipo de agua es debido a que los seres autótrofos, al realizar la fotosíntesis y ayudados por el incremento de temperatura, hacen que cambien las condiciones químicas del agua (pH), favoreciendo  una reacción química que hace que el carbonato precipite, pasando el agua a tener un color blanquecino, casi lechoso. A este efecto se le denomina "fenómeno blanco".

El agua toma un color blanquecino y apenas hay visibilidad

Esa gran cantidad de cristales de carbonato en suspensión hace que los rayos de luz reflexionen en ellos y que generen gran cantidad de luz en la capa superior. Por el contrario, penetran mucho menos debido a que han perdido intensidad mucho antes. Este efecto es evidente nada más introducir la cámara, ya que los cristales de carbonato diseminan los rayos de luz, impidiendo el paso de la misma a capas más inferiores.

El agua toma un color blanquecino y apenas hay visibilidad

Este efecto también tiene como consecuencia la pérdida real de visibilidad por falta de luz y por difuminado de los objetos, haciendo la inmersión más tensa y peligrosa. Además, para complicar un poco más la mañana, la intensidad de la luz impidió trabajar correctamente a las cámaras fotográficas.

Buceador difuminado debido a los carbonatos en suspensión

En el fondo, entre los 7 y los 10 metros, el agua se encontraba ya a 19ºC y perdía visibilidad, por contener muchos carbonatos en suspensión, pudiendo ser observados a simple vista. Recuperándose la visibilidad a partir de los 12 metros, cota a la que empezaba el hipolimnion y donde la temperatura empezaba a bajar de los 16ºC.

Detalle de la visibilidad en el fondo.

Al llegar a la primera surgencia, a pesar de su tamaño y de estar aportando poco caudal, se pudo observar que el agua contenía mucha menos materia en suspensión.

Detalle de la primera surgencia visitada

La segunda surgencia que visitamos es de mayor tamaño ya que mantiene un área mucho mayor sin vegetación, mostrando menos material decantado y observándose las rocas.

Detalle de la segunda surgencia soltando agua en el fonod a unos 10 metros de profundidad.

Al salir del agua recogimos tranquilamente, no sin antes dar un pequeño paseo y poder observar la degradación de los márgenes y los efectos que producen la pistas que rodean a las lagunas. La presencia de especies como la campanilla o la zarzas son bioindicadores del incremento de nitrógeno en el suelo debido a las actividades del hombre (ruderalización). En este caso, además, con la presencia de chopos y de restos de una estructura de piedra en la entrada de aguas. Hechos evidentes de que allí hubo una carga excesiva no muy lejana en el tiempo.

La presencia de campanillas entre las heliofitas indica que el hombre ha incrementado el nitrógeno en el suelo de forma excesiva.

En la siguiente imagen se puede apreciar en primer plano la compactación del suelo y varias zarzas entre la heliofitas más xerófilas (juncos), mientras que más cerca del agua se observan los chopos.

La presencia de campanillas entre las heliofitas indica que el hombre ha incrementado el nitrógeno en el suelo de forma excesiva.

Pero no todo lo que íbamos a ver iba a ser malo. Durante nuestras actividades fuera del agua pudimos disfrutar de muchas especies de pájaros, como los aguiluchos laguneros y las garzas. Además, nos encontramos con la grata sorpresa de observar muy de cerca un nido de picapinos de la campaña anterior.

Nido de picapinos en el tronco de una sabina de gran porte.

Por último, dedicamos un rato a comer un bocadillo y disfrutar del color que habían tomado las lagunas con el sol en su ángulo cenital. ¡Simplenente espectacular!

Laguna Conceja con el gua de color turquesa intenso cuando el sol está en su punto más perpendicular.

Esperamos que en futuras visitas se pueda contar con una visibilidad mejor que permita seguir buscando surgencias nuevas.

Atentamente,

® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación