Despedimos el año en la Laguna Grande de El Tobar (Beteta, Cuenca)

Campañas - Estudio Laguna Grande de El Tobar

El viernes 29 de diciembre, entre celebraciones familiares, decidimos aprovechar un día de vacaciones y despedir el año haciendo una de las cosas que más nos gusta, bucear en una de nuestras lagunas. Tenemos proyectos abiertos en distintos sitios y las previsiones de tiempo eran similares en todos ellos, por lo que nos acercamos a uno de nuestros sitios favoritos, la Laguna Grande de El Tobar.

Buceando en la Laguna de El Tobar

Teniendo en cuenta la hora de llegada a la laguna, temprana, la época, pleno invierno, y las temperaturas que soporta esta zona de Cuenca, el día nos recibió relativamente templado, y es que disfrutar de temperaturas sobre 0 ºC a las 9 de la mañana en Beteta, en diciembre, nos pareció privilegiado. Además, la amenaza de lluvia quedó en eso, en amenaza, apenas lloviznó cuando entrábamos al agua, lo que hizo más agradable aún el día.

Lo peor fue el acceso a la laguna, las lluvias de días anteriores habían llenado el camino de charcos, que nos recibieron helados a primera hora y que podían convertirse en trampas de barro a media mañana. Decidimos no arriesgar y dejamos el coche algo separado de la laguna, lo que nos obligó a portear el material de buceo, fotografía, vídeo y geolocalización.

Preparando el equipo utilizando la lona de cambio

Tomando datos de georreferenciación

Preparado todo ese equipo, accedimos al agua después de ajustar la planificación, ya que entramos con objetivos muy claros. A pesar de la falta de luz por la niebla, la visibilidad era bastante buena, sobre todo porque esta laguna hay veces que nos lo ha puesto muy difícil. Así, el principal inconveniente, que no nos impidió desarrollar nuestro trabajo, fue la temperatura del agua, 5 ºC, lo que no nos impidió disfrutar de una hora de inmersión.

Momento antes de sumergirnos

El objetivo era muy concreto, tomar posiciones GPS de unos estratos de turba localizados en inmersiones anteriores y documentarlos en vídeo y fotografía, lo que pudimos hacer sin problema. Durante una hora de inmersión documentamos la zona elegida, anotando datos de interés y moviendo el GPS sincronizado con el resto de aparatos. La zona, como ya hemos visto en otras ocasiones muestra además interesantes restos de origen antrópico.

Imagen de la inmersión

Documentando la laguna

Imagen de la turba

Restos presentes en la laguna

Fondo de la laguna

Cuando llegamos al final del trayecto marcado, y en vista de la bajísima temperatura del agua, decidimos volver al punto de acceso aleteando por superficie, con los inconvenientes que supone hacerlo entumecidos de frío.

Finalizando la inmersión

Imagen de la vuelta

Volviendo al punto de acceso

Recogidos los equipos y porteados hasta el coche, aún disfrutamos de una comida al borde de la Laguna Pequeña, desde la que emprendimos en camino de vuelta.

Atentamente,

® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación