En breve las masas de nenúfar blanco creadas en el embalse de Molino de Chincha en 2017 a partir de la única población que había en Cuenca (Beteta) van a cumplir 10 años. Antes de que comiencen a preparar el invierno es el momento de evaluar su estado, evolución y viabilidad futura.

El embalse de Molino de Chincha se encuentra en Puente Vadillos, bajo la desembocadura del río Cuervo en el río Guadiela. Este lugar fue seleccionado para plantar los nenúfares debido a que se trata de un humedal artificial naturalizado. Dada su explotación, mantiene casi constante la lámina de agua durante todo el año. Además, había zonas con sustrato adecuado que no habían sido colonizadas de forma natural por otras plantas. Y por último, tiene una senda que permite a los visitantes disfrutar de esta especie.
Estamos a punto de comenzar el cierre de la décima campaña y es el momento de sacar las primeras conclusiones. Por ello, la jornada tenía por objetivo documentar y evaluar las dos masas que se han ido creando y cuidando todos estos años.
Teníamos una limitación por una lesión de cadera de uno de los participantes. Tanto el desplazamiento como el acceso a los nenúfares no era complicado ni presentaba riesgos, a pesar de ello había que ir con cuidado.

Nada más llegar al borde del agua pudimos observar que los nenúfares plantados en 2017 presentaban buen vigor y que habían crecido respecto al año anterior.

Los brinzales plantados en mayo de 2024, procedentes del vivero de los Servicios Territoriales, no habían sido vistos hasta la fecha. En la siguiente fotografía del verano de 2025 se observan únicamente los ejemplares plantados en marzo de 2017.

Sin embargo, nada más llegar ya se veían perfectamente los de 2024 desde la orilla. Pero para poder observar mejor su extensión real y su pusimos en el aire un dron. Teniendo que volarlos con cuidado debido a la imposibilidad de despegar y aterrizar desde el suelo, debido a las macollas de juncos.

Volar drones sobre el agua y con árboles cerca siempre tiene un riesgo superior de accidentes. En este caso no teníamos viento, lo que facilitó el vuelo y la toma de fotografías.


Nada más llegar con el dron a la masa de nenúfares pudimos observar que, a pesar de las marras, los brinzales de 2024 han agarrado y están creciendo muy bien.
Los más antiguos también estaban muy bien, habían crecido en fracción de cabida, su vigor era muy bueno y no tenían síntomas de ataques por parte de herbívoros o cangrejos.

Los nuevos también presentaban un buen crecimiento, un buen vigor y falta de depredación.

Además, algunos de ellos están luchando y contienen a los juncos para que no avancen y se queden con el hábitat. Probablemente, en futuros años veremos cómo se van desplazando hacia la parte más profunda para evitar la competencia con los juncos.

La panorámica que ofrece esta masa es muy bonita y da gusto verla desde el aire.

Con la alegría de haber observado la buena evolución de la masa grande, nos acercamos a la otra zona en la que también se han ido plantando ejemplares sobrantes desde 2021.
En este caso la evolución no ha sido tan espectacular. Es normal puesto que ni los ejemplares usados inicialmente ni el sustrato es el más adecuado. Aún así, la masa se ha estabilizado y ha crecido, especialmente estos dos últimos años. Tal y como se ve en la comparación con las fotos siguientes. La primera es de verano de 2024.

En septiembre de 2026, vistos desde la orilla, los dos golpes de esta masa han crecido de forma visible.


Vistos desde el aire, se observa mucho mejor.



La vista panorámica, aunque menos espectacular, también es muy bonita. Es indudable que los nenúfares aportan servicios ecosistémicos importantes y un gran valor paisajístico.

Durante la vuelta a Madrid observamos que en las cercanías de Priego había múltiples buitres leonados y negros en un erial. Aunque estaban lejos, no podíamos desaprovechar la ocasión y nos pararnos a disfrutarlos con los prismáticos.

La sorpresa fue que entre ellos deambulaban varios juveniles de primer año de alimoche. No sabíamos que había una población estable y con cría de esta especie en la Serranía de Cuenca.
Las fotos son de muy mala calidad, pero se hicieron con el teléfono a través de los prismáticos.



Os seguiremos informando.
Atentamente,
Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento del los Humedales y su Conservación.
Declarada de utilidad pública por el Ministerio del Interior desde 2014
