Una vez que ha pasado el verano y que ya no hay tantos visitantes, hemos vuelto a retomar los muestreos de náyades en el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera (Ciudad Real y Albacete). Desde hace varios años estamos intentando aportar un inventario de las especies presentes en sus lagunas y registrar si presentan reclutamiento.

En esta fase del proyecto ya estamos llegando a las lagunas que reciben más visitantes en verano, motivo por el cual no muestreamos en esa época. Debiendo esperar a octubre para que la afluencia baje y podamos trabajar más tranquilamente.
Como siempre, nada más llegar toca preparar el material de buceo, de muestreo, de georreferenciación y de fotografía.

Antes de entrar pudimos disfrutar de un paisaje espectacular. El día fue soleado, sin llegar a ser caluroso. Además, el agua estaba todavía a 20ºC, lo que nos permitió muestrear la laguna casi entera.

Nada más entrar pudimos observar los efectos negativos que ha tenido este verano tan caluroso en la laguna. Tanto las praderas de carofíceas que se encontraban a menor cota, como la vegetación (bayuncos, ranúnculos, espigas de agua, etc.) presentaban un biofilm que indicaba un reciente estado anóxico a esa profundidad.





El trabajo comenzó como siempre, muestreando en línea de nivel a diferentes profundidades que van desde la lámina de agua hasta la profundidad a la que se encuentran las náyades después del verano. Profundidad que varía en función del estado ecológico de la misma.

Después del verano, las náyades se encuentran bastante enterradas en el sedimento y han subido hasta cotas y lugares en los que encontraban oxígeno para respirar. Observando cierta tendencia a ocupar diferentes profundidades cada especie. Mientras que los Unio tumidiformis se suelen encontrar en aguas más someras, los Unio delphinus suelen tender a estar en aguas más profundas.

La forma de los sifones exhalantes permite reconocer la especie desde lejos y sin tocarla todavía. Pero es necesario un ojo acostumbrado para poder hacerlo.



También observamos que las náyades han buscado este verano zonas de menor insolación y aguas más frescas, que contienen más oxígeno.

Como siempre y por cada ejemplar observado, se identifica y de dimensiona midiendo el largo, el alto y el ancho.



Una vez medidas han de se dispuestas en el sitio en el que se encontraban, dejándolas tal cual estaban.

Según fuimos encontrando náyades fuimos documentándolas. La búsqueda visual aporta suficiente calidad estadística para asegurar presencia específica. Esto es suficiente para uno de los objetivos del proyecto, siempre y cuando la vista de los participantes esté acostumbrada a encontrarlas y a diferenciarlas bajo el agua.

El problema es conseguir el segundo objetivo, detectar si se está produciendo reclutamiento en las poblaciones. La detección de individuos jóvenes es complicada ya que pasan sus primeros años enterrados en el sedimento y suben a la superficie con sumo cuidado para no ser depredadas.

Tuvimos la suerte de poder detectar diversos lugares en los que encontramos ejemplares juveniles de Unio tumidiformis, no así de Unio delphinus.

Esta jornada encontramos muchos ejemplares de Unio tumidiformis y pocos de Unio delphinus. Es una buena noticia de cara a la náyade túmida, dado que es una especie con una distribución mucho más restringida y más singular por se un cuasi endemismo de la cuenca del Guadiana.

También pudimos disfrutar de encuentros con peces autóctonos. Inclusive, pudimos hacer rastreo de otras especies invasoras. En las siguiente fotografía se observa el rastro que deja un cangrejo americano macho al proyectarse por el sedimento.

La marca central la hace la cola (telson y urópodos), mientras que las pequeñas laterales las hacen con los cuatro pares de patas que usan para andar. Y las marcas más profundas las hacen con las quelas. En este caso sirven para saber que es un macho porque son grandes y están muy separadas. Las hembras las hacen mucho más pequeñas y más juntas por tener las quelas (pinzas) mucho más pequeñas y ligeras.

En breve volveremos al parque para seguir muestreando lagunas en las que no hemos podido trabajar este verano. Os seguiremos contando.
Atentamente,
Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación.
Declarada de utilidad pública desde 2014 por el Ministerio del Interior.
