Esta semana nos hemos acercado a la laguna de Uña para realizar el seguimiento anual de las masas creadas en esta imponente zona de la Serranía de Cuenca.

Diez años después de comenzar los trabajos, los resultados nos hacen pensar que hemos conseguido establecer una nueva población estable de nenúfar blanco (Nymphaea alba) en Cuenca.
La laguna de Uña cuenta actualmente con dos zonas en las que se puede disfrutar de los nenúfares: la presa, junto al pueblo, y la pasarela situada a unos 200 metros aguas arriba de la salida de aguas del canal.

Los nenúfares de la pasarela
Esta zona presenta actualmente cuatro manchas. La primera está situada junto al borde izquierdo de la pasarela y fue generada con rizomas procedentes de la laguna de El Tobar en 2024. Las otras tres manchas fueron plantadas con individuos procedentes de semillas extraídas en 2019 y cuidadas en el vivero de los SS.TT. de Medio Ambiente en Cuenca.
Nada más llegar nos quedamos impresionados con el tamaño y vigor que han alcanzado los ejemplares plantados en 2024. La siguiente fotografía es de septiembre de 2024 nada más plantarlos y en la que cuesta mucho encontrarlos entre los juncos (Scirpus lacustris).

La masa más antigua lógicamente ha evolucionado con menor velocidad. Estos últimos años ya estaba bastante bien asentada, con buen vigor (hojas y flores muy grandes y gran densidad). Su crecimiento ha sido sostenido este año.

Para comprobarlo correctamente, montamos el dron y lo preparamos para volar. Las ortofotografías nos darían una visión mucho más precisa de cada masa.


La masa antigua se veía bastante bien desde arriba. Ha crecido y mantiene buen vigor.

Aunque el aspecto era bueno desde la vista cenital, nos chocó el crecimiento que estaban teniendo las plantas de la zona con más profundidad. Para comprobar qué estaba pasando había que meterse al agua.

Para no impactar ni en los nenúfares ni en las colas de caballo, lo que hicimos fue movernos por el agua con sumo cuidado y sin aletas. Los nenúfares de la pasarela conviven con la cola de caballo (Hippuris vulgaris). Aunque en Uña se mantienen buenas poblaciones de esta especie, está protegida legalmente la en Castilla – La Mancha.
El sistema que utilizamos para plantar los rizomas en 2020, cajas de madera a modo de tiesto degradable, no ha funcionado según lo habíamos planificado. Las cajas se han mantenido sin pudrirse antes de que los rizomas alcanzasen sus márgenes. Esto ha hecho que los rizomas abandonasen el suelo y que en 2026 tengan fascículos entre la lámina de agua y el suelo.

Estos rizomas ya no generan hojas que suben a superficie por lo que se desprenderán antes o después. Llegará un momento en el que a la planta ya no le sea rentable seguir manteniéndolos.
En condiciones naturales, al desprenderse podrían flotar y agarrar en otro punto de la laguna. Pero la estrategia que mantienen los SS.TT. es no permitir que exista la posibilidad de que se puedan perder. De esta manera, probablemente el año que viene debamos extraerlos y plantarlos en alguna zona de la laguna en la que existan condiciones adecuadas.

Volviendo a los otras masas plantadas en 2024, procedentes de la recolección de semillas de 2019, observamos que habían crecido excepcionalmente.
La que está situada por encima de la antigua y más alejada de la pasarela mostraba un vigor muy fuerte vista de costado.

Al sobrevolarla con el dron pudimos aprecias que todas las plantas se han fusionado y que ya han entrado en competencia entre ellas. Lo que las hará crecer en diámetro el año que viene.

La masa más meridional, la situada más lejos de la pasarela por su derecha, también se veía con muy buen vigor con los prismáticos.

Y con la vista cenital del dron se pudo ver que también las plantas se han fusionado y han creado una masa compacta que luchará contra los juncos. Aunque era temprano y las flores no estaban abiertas compleramente, ya se podía observar su gran tamaño.

Lo mismo ocurrió con la masa situada entre ésta última y la pasarela, también en el lado derecho. La masa había crecido mucho, se veía fuerte e inclusive, tenía alguna flor bastante grande.

La vista del dron no hizo más que confirmarlo. Presentando más vigor que la anterior, si cabe.

Ya sólo nos quedaba repetir la misma panorámica aérea que habíamos hecho en 2024. La evolución de los nenúfares es evidente y la mejora en el paisaje simplemente ¡espectacular!

Los nenúfares de la presa
Una vez finalizadas las actividades en la pasarela, nos desplazamos a la zona de la presa para documentar las otras masas de nenúfar que hay junto a la localidad de Uña.
Esta zona fue planta en la primavera de 2021 y mantiene dos poblaciones. La mayor está junto al paseo que hay en la barrera. La segunda es mucho menor y se encuentra aguas adentro de la orla de carrizos.

La masa de mayor tamaño, visible desde la zona urbana también ha crecido. No tanto cómo las de la pasarela, pero ha crecido a pesar de la fuerte competencia con los carrizos. Además, con el dron pudimos comprobar que este año ha tenido menos presión por parte de los cangrejos.

La otra masa presente en la zona no se puede ver desde la orilla. Para poder verla desde la pasarela hay que verla con prismáticos desde una pasarela que hay en la calle que va al centro de interpretación. Y aún así, cuesta verla.
Realmente se trata de los restos de una masa que no se encuentra en buen estado y en la que ya sólo quedan dos de los ejemplares que se plantaron en 2021 a gran profundidad.

En su momento que sabíamos que era difícil que prosperasen con vigor, pero se plantó aquí para diversificar el riesgo dado que se desconocía el motivo por el que la planta alcanza profundidades de más de 3 metros en su lugar de origen.

Si no queremos perderlos, probablemente movamos estos dos ejemplares en futuras campañas.
Visita a la barrera tobácea
Una vez que habíamos finalizado los trabajos nos acercamos a ver la barrera tobácea ya que nos habían contado que los SS.TT. de Medio Ambiente la han restaurado.
La laguna de Uña es una laguna caliza formada por el represamiento del arroyo del Rincón, justo en su desembocadura en el río Júcar. El represamiento natural del arroyo provocó el crecimiento de una presa que dio origen a la laguna.
La barrera tobácea fue creciendo y subiendo durante miles de años de forma natural, pero fue represada a principios del siglo XX para gestionar las aguas del canal que aporta caudal al Salto de Villalba de la Sierra. Con ello, el agua dejó de correr, se paralizaron todos los procesos de creación de toba y empezó a degradarse rápidamente.

Ahora, los SS.TT. de Medio Ambiente han recuperado parte de la barrera para que la gente pueda ver cómo funcionaba y disfrutarla de nuevo.

Lo que han hecho es montar un sistema hidráulico que permite que el agua vuelva a circular el agua por parte de la barrera.
La naturaleza rápidamente ha vuelto ha empezar a recuperarse y ya pueden verse musgos y helechos sobre la toba antigua. Con los años la barrera crecerá poco a poco.

Ya sólo quedaba el viaje de vuelta a Madrid, que realizamos contentos con el estado general de los nenúfares. Os seguiremos contando cómo van los nenúfares de Uña en futuras jornadas.

Atentamente,
Gemosclera. Asociación para la Difusión de los Humedales y su Conservación.
Declarada de utilidad pública por el Ministerio de Interior desde 2014.
